Historia Sagrada

El Descubrimiento

EL REDESCUBRIMIENTO

Cómo se perdió

El Lugar del Bautismo fue una importante estación de peregrinación desde la época de Juan el Bautista. Incluso después de su muerte, muchos de sus discípulos permanecieron en la zona, que fue cuna del cristianismo. Se construyeron iglesias cerca del lugar, los monjes vivían en cuevas y los peregrinos lo visitaban. Esta tradición continuó hasta aproximadamente el siglo XIV. Con la derrota de los cruzados y el debilitamiento del Imperio bizantino, el sitio fue abandonado y la región volvió al control de las tribus locales. La zona al este del Jordán dejó de ser segura, y sin garantías de protección, las peregrinaciones se hicieron cada vez menos frecuentes hasta cesar prácticamente.

El descubrimiento del Mapa de Madaba

Un estudioso de Jerusalén descubrió el Mapa de Madaba (en la actual ciudad de Madaba, Jordania) en 1897. Este mapa es un mosaico del siglo VI que representa el Medio Oriente en esa época. Su descubrimiento y posterior análisis renovaron el interés por la localización exacta del Lugar del Bautismo. Los peregrinos comenzaron a regresar a la zona oriental del río Jordán con la esperanza de encontrar indicios del lugar.

Siglo XX

Un beduino local, el jeque Salih Yacoub, recuerda la visita de peregrinos cristianos en la década de 1920 (cuando la zona estaba bajo dominio otomano) y la construcción de una iglesia. La Primera Guerra Mundial, la caída del Imperio otomano, la Segunda Guerra Mundial y posteriormente el conflicto palestino-israelí, con guerras en 1948, 1967 y 1973, convirtieron el Lugar del Bautismo en una zona inaccesible durante la mayor parte del siglo.

Tratado de paz de 1994

El Lugar del Bautismo era una zona militarizada, llena de minas, cuando Jordania e Israel firmaron su tratado de paz en 1994. Este acuerdo permitió la desactivación de minas en la zona.

Un encuentro casual: «El príncipe y el monje»

Durante una visita personal al monte Nebo, Su Alteza Real el príncipe Ghazi bin Muhammad se reunió con el arqueólogo y monje padre Piccirillo. Este le explicó la importancia del Lugar del Bautismo y la posibilidad de buscarlo tras la firma del tratado de paz. El príncipe Ghazi organizó con el ejército una visita al lugar. Durante la inspección, encontraron mosaicos y ruinas de una iglesia, lo que llevó a ordenar investigaciones más profundas. Poco después, un equipo arqueológico obtuvo acceso al sitio y, gracias a la información de las tribus beduinas locales, comenzaron a descubrirse numerosos restos: cerámica, mosaicos, cuevas y mármol. La mayoría de estos hallazgos se encontraba en una pequeña colina conocida como «la colina de Elías». Excavaciones posteriores revelaron tres grandes piscinas de época romana, un amplio sistema hidráulico y los restos de un gran monasterio del siglo V construido por un monje llamado Rhotorius.

Descubrimiento de iglesias construidas en memoria del bautismo de Jesús

En un lugar cercano al río Jordán se hallaron restos de mosaicos, luego de mármol, y posteriormente otros vestigios. En total, se descubrieron los restos de cinco iglesias distintas, construidas en diferentes épocas. ¿Por qué se edificaron iglesias en este punto específico en cinco ocasiones distintas? ¿Corresponden a las descritas en antiguos documentos? Estas preguntas requerían respuestas claras.

La Biblia identifica claramente el lugar donde Juan el precursor inició su misión: Betania al otro lado del Jordán. Juan vino con el espíritu y el poder de Elías, quien ascendió al cielo al este del Jordán frente a Jericó. Jesús acudió al lugar donde Juan bautizaba y fue bautizado por él. ¿Fueron construidas estas iglesias en este lugar para conmemorar este acontecimiento?

Relatos de los peregrinos

Los relatos de antiguos peregrinos muestran la gran coincidencia entre sus descripciones y los hallazgos:

Teodosio (530 d.C.) escribió: «A cinco millas al norte del mar Muerto, en el lugar donde el Señor fue bautizado, hay una columna única con una cruz de hierro fijada en ella; allí también se encuentra la iglesia de San Juan Bautista, que el emperador Anastasio construyó, elevada sobre grandes cámaras debido a las crecidas del Jordán». Los restos de los pilares de esta iglesia han sido hallados.

Cuarenta años después (570 d.C.), Antonino de Piacenza añadió: «Junto al Jordán, en el lugar donde el Señor fue bautizado, donde el agua vuelve a su cauce, unos escalones de mármol descienden hacia el agua». También se encontraron restos de estos escalones.

Cien años después, Arculfo de Francia (670 d.C.) escribió: «En la orilla del río hay una pequeña iglesia cuadrada construida, según se dice, en el lugar donde se guardaron las vestiduras del Señor cuando fue bautizado. Está elevada sobre cuatro bóvedas de piedra por encima de las aguas que fluyen debajo». Hoy se conservan dos pilares del lado norte y recientemente se han descubierto los cimientos del lado sur.

Así, se revela una gran piscina bautismal en forma de cruz, donde los peregrinos descendían por escalones de mármol para ser bautizados. De hecho, este es el único baptisterio cruciforme en el mundo que utilizaba el agua del río Jordán para el bautismo.

También se descubrieron otros restos importantes, entre ellos dos basílicas parcialmente construidas sobre los restos de la iglesia de Juan el Bautista, diseñadas de manera única y conectadas mediante escalones de mármol con el baptisterio monumental en forma de cruz, que utilizaba agua corriente para el bautismo, sobre el cual se construyó posteriormente la iglesia principal.

Epifanio (750–800 d.C.) menciona una gran iglesia (la Iglesia de la Trinidad) construida a orillas del río, a una milla al oeste del monasterio de Juan el Bautista (la colina de Elías), donde pasó la noche.

Tras la destrucción de las cuatro iglesias mencionadas, se construyó una capilla sobre los restos del pilar noroeste. El abad Daniel (1106–1107 d.C.) escribió: «El lugar donde Cristo fue bautizado está a una distancia del río Jordán equivalente a la que un hombre puede lanzar una pequeña piedra. Hay una pequeña capilla con un altar que marca el lugar donde Juan el Precursor bautizó a nuestro Señor Jesucristo».

La sucesión de iglesias, de diseño único, a lo largo de la orilla del río constituye un testimonio tanto de las fuerzas de la naturaleza como de la determinación de los creyentes por erigir monumentos conmemorativos en el lugar donde creían que Jesús fue bautizado. Con gran entusiasmo, nuestras preguntas encontraron respuesta y el redescubrimiento se completó.

GUÍA DEL PEREGRINO

El camino de Juan el Bautista

Una peregrinación de 3 km por el mismo sendero sagrado que profetas y peregrinos han recorrido durante dos mil años.

Descargar Guía Gratuita